por Anastasia Vélez E. 12 diciembre 2016

Estudios han demostrado que la memoria musical es una de las últimas cosas que pierde un paciente diagnosticado con esta enfermedad.

A lo largo de la historia, la música siempre ha tenido un carácter esencial en sanación. Sin embargo, fue después de la Primera Guerra Mundial cuando en las salas de recuperación se comienza a utilizar la música en los tratamientos de los soldados. Ya en la década de los 50’ la musicoterapia comienza a desarrollarse en  Estados Unidos donde se abre la primera escuela que enseñaba esta disciplina y adquiere gran importancia en el tratamiento de los veteranos de la Guerra de Vietnam.

Sin embargo, ¿Qué es exactamente la musicoterapia? Es un tratamiento que utiliza la música con el fin de mejorar la calidad de vida de pacientes con diversas enfermedades. Esta terapia promueve la movilización, comunicación, relaciones, aprendizaje y expresión de personas que tienen necesidades físicas, psicológicas, sociales, emocionales y cognitivas.

Los tratamientos dependerán de la patología de la que se esté tratando al paciente pero generalmente es utilizada en casos de: Depresión, Ansiedad, Parkinson y Alzheimer por nombrar algunos.  La musicoterapia busca que la enfermedad sea más llevadera para los pacientes y sus familias.

“Va a depender mucho de la población con la que trabajes. Si son niños, niños con necesidades especiales, si es una comunidad, si es un grupo con problemas cognitivos o si es gente común y corriente, neurótico estándar como le llaman” dijo el musicoterapeuta Sergio Hazard.

Cuando se define la patología a tratar, el musicoterapeuta realiza un diagnóstico en el cual se define la música que se utilizará, el número de sesiones requeridas para monitorear la reacción y comprobar si se obtienen los resultados esperados.

La música y el Alzheimer

Una de las enfermedades en las que se utiliza la musicoterapia es el Alzheimer. Estudios han demostrado que la memoria musical es una de las últimas cosas que pierde un paciente diagnosticado con esta enfermedad. De acuerdo a un experimento realizado por el instituto Max Planck en Alemania, la experiencia de escuchar música es diferente a la de recordarla y durante el proceso intervienen dos redes cerebrales distintas.

En el proceso de escuchar música, esta queda almacenada en un área del cerebro diferente a la de los recuerdos. Por lo tanto esta no se ve tan afectada cuando el Alzheimer comienza a progresar.

“La música y el trabajo con la musicoterapia es un tremendo recurso de salud que está a la mano de cualquier familia y eso tiene un tremendo impacto de salud pública, de educación, de bienestar y calidad de vida. Tanto de la persona con la enfermedad como de su grupo familiar. Eso es lo clave” explica Hazard.

El  tratamiento puede ser receptivo, es decir  que la persona escucha o activa, que la persona canta o toca un instrumento. La selección de la música no es a través de un criterio estético. “Es súper relevante tomar en cuenta la historia musical de la persona y sobretodo en el caso del Alzheimer. Si la persona tocaba algún tipo de instrumento, qué cosas sabía en ese instrumento, qué tipo de música le gustaba, qué canciones o que obras musicales podría asociar a distintos momentos de su vida”, comenta la psicóloga y musicoterapeuta Stefanie Fleddermann.