Hace como unos 40 años la vida familiar era más tranquila, ya que los quehaceres se repartían entre la pareja. Mamá se quedaba en casa haciendo las tareas del hogar  y el cuidado de los hijos, y papá trabajaba fuera de casa. Por lo que todo era armonioso y más fácil.

 

Por circunstancias de nuestro país, los roles han cambiado, ya que para poder mantenerse en pie la familia, es necesario que ambos padres salgan a trabajar por lo que resulta más complicado conciliar trabajo y  familia.

 

Nuestra sociedad vive en un constante estado de nervios por el día a día. Por un lado los niños, las comidas, la casa , el trabajo……

Cuántas veces habré oído a madres decir “ No tengo vida”, “ No puedo más”, “ Ya no soy yo “

 

Sin darnos cuenta el cuerpo está sufriendo un constante estrés que con el paso del tiempo de una manera u otra pasa factura, ya sea porque afecta a la salud de la persona ( física y mental ), a la pareja, trabajo, etc… 

 

Por eso, es hora de plantearse equilibrar nuestra vida laboral y personal: Si nos sentimos bien, trabajamos mejor y si esto lo cumplen todos, la empresa “funciona “.

 

El problema radica en que las empresas definen el horario de los trabajadores. Es cierto que hay puestos en el que su horario es inamovible, al igual que su actividad, pero en otros , se puede perfectamente encajar el trabajo a la persona y hacer así la vida mucho más fácil.

 

Si lo piensas, pasas más tiempo trabajando que haciendo cualquier otra cosa, si la jornada son 8 o 10 horas al día, dedicas más tiempo  a ello que a tu familia.  Desgraciadamente, en España existen empresas que todavía piensan que si echas más horas de trabajo, sacas mayor rentabilidad. Y lo que ocurre es precisamente todo lo contrario :los empleados satisfechos tienen motivación y rinden mejor.

 

 

Existen  organizaciones que implantan medidas para adecuar este problema como:

 

          Establecer una jornada intensiva , de esta manera se cuenta con toda una tarde para dedicarla a lo que necesites.

          Realizar reuniones por videoconferencia, como skipe, para evitar viajes. Los viajes agotan a los empleados, un trabajador cansado no se encuentra al 100% para cumplir su cometido.

          Establecer proyectos de trabajo, hay determinadas tareas que se pueden realizar perfectamente desde casa.

          Reducir la jornada laboral, sobre todo para aquellas mujeres que acaban de ser madres. 

 

 

Además, las compañías que ofrecen programas de conciliación a los trabajadores, reducen el absentismo laboral considerablemente.

Si un día no te encuentras bien, o tienes un problema familiar, siempre tenemos “ los tonos grises “ que hacen que me pueda quedar en casa y sacar el trabajo adelante de una manera más cómoda y eficaz.

 

Si las personas sienten que pueden conciliar su vida laboral con su vida personal, esto hace que se reduzca significativamente los niveles de estrés, haciendo que aumente su motivación y dedicación por su empresa.

 

También tenemos que dar por hecho, que somos responsables, y que si la organización nos otorga el derecho de ser autónomos con nuestro tiempo, nosotros debemos otorgar el deber de ser responsables y fieles a ello, sin aprovecharnos de la situación. Así se crea un vínculo de confianza que potenciará más la rentabilidad de la empresa.

 

La clave es equilibrar la fuerza de trabajo con la vida laboral y seguir siendo eficiente y competitivo