¿Cuántas canciones te sabes?, ¿conoces?, ¿te suenan?…. ¿a quién te recuerda esa canción?, ¿a qué momento?, ¿a qué situación?…

Estudios con personas con Alzheimer y enfermedades que implican el deterioro cognitivo, han demostrado que la memoria musical es la última en perderse. ¿A qué se puede deber eso?. Se cree que es debido a la gran carga emocional que tienen las canciones para nosotros, y todos aquellos vínculos emocionales que formamos con ella. La canción del día de nuestra boda, la canción que nos cantaba nuestra madre, la canción que nos recuerda al grupo de amigos de la escuela… ¿Cuántos recuerdos distintos pueden estar vinculados a una sola canción?, ¿Cuántos momentos de vida?. A través de la música se puede trabajar la memoria bibliográfica de las personas. Vivimos rodeados de música y la música forma parte de nuestra historia. La música nos puede ayudar a trabaja la memoria, no solamente con nuestra propia banda sonora de vida. Los elementos de la música (armonía, ritmo, melodía y silencios) pueden servirnos de  herramientas para trabajar diferentes tipos de memoria. Recordar y repetir patrones rítmicos o melodías cortas puede ser un ejercicio para trabajar la memoria a corto plazo. Tararear canciones y adivinarlas o jugar con las letras de las canciones que ya conocemos puede ser otra forma de utilizar aquello que conocemos y que además tiene un aporte lúdico para realizar el trabajo que ejercitar la memoria supone. Además de la memoria, las distintas actividades pueden apoyar el trabajo de otras áreas específicas, como puede ser la producción y comprensión del lenguaje, los estados de ánimo, las relaciones y aumenta la calidad de vida. En Clínica MiLuz tenemos un grupo de Música y Memoria los martes por la mañana pero si lo prefieres también puedes hacer sesiones individuales.